Analizamos las obligaciones que el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial impone a quienes desarrollan o despliegan sistemas de IA.
Un marco basado en el riesgo
El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act) clasifica los sistemas de IA en función del riesgo que suponen para los derechos y la seguridad de las personas. De este enfoque se derivan obligaciones muy distintas según el uso concreto que se dé a la tecnología.
Los sistemas considerados de riesgo inaceptable quedan prohibidos, mientras que los de alto riesgo deben cumplir requisitos estrictos de gobernanza de datos, documentación técnica, supervisión humana y robustez antes de su puesta en el mercado.
Obligaciones para desarrolladores y desplegadores
El reglamento distingue entre proveedores, que desarrollan o comercializan los sistemas, y desplegadores, que los utilizan en su actividad. Ambos asumen responsabilidades diferenciadas que conviene mapear desde el diseño del proyecto.
Las empresas tecnológicas deben revisar sus modelos de IA, identificar en qué categoría encajan y preparar la documentación de conformidad necesaria, así como los mecanismos de transparencia frente a usuarios y autoridades.
Cómo prepararse
Recomendamos elaborar un inventario de sistemas de IA, evaluar su nivel de riesgo y establecer un plan de cumplimiento progresivo alineado con el calendario de aplicación del reglamento.
En JURIDIT acompañamos a las organizaciones en este proceso, combinando criterio jurídico y comprensión técnica de los modelos para que la innovación y el cumplimiento avancen de la mano.
