Muchas empresas creen estar adaptadas al RGPD, pero cometen fallos que pueden derivar en sanciones. Repasamos los más habituales.
1. Confundir cumplimiento con documentación
Tener cláusulas y registros redactados no equivale a cumplir. Si las medidas no se aplican en los procesos reales de la organización, el cumplimiento es solo aparente y no resiste una inspección.
2. No gestionar a los encargados de tratamiento
Los proveedores que acceden a datos personales deben estar regulados mediante contratos de encargo y evaluados en materia de seguridad. Es uno de los puntos que más se descuida.
3. Olvidar las brechas de seguridad
Muchas empresas no disponen de un protocolo para detectar, evaluar y notificar brechas en el plazo de 72 horas, lo que agrava la responsabilidad ante una incidencia.
4 y 5. Consentimientos y formación
Recabar consentimientos inválidos y no formar al personal son errores recurrentes. La concienciación de los empleados es, con frecuencia, la mejor medida de seguridad.
En JURIDIT revisamos el cumplimiento real de su organización y diseñamos planes de mejora prácticos y mantenidos en el tiempo.
